jueves, 10 de febrero de 2011

Publicamos un magnífico artículo que salió en el semanario Alba, escrito por Fernando Paz, sobre las apariciones que han tenido y están teniendo lugar en la India, en el sureste estado indio de Kerala. María no es un obstáculo para la unión de las religiones. “He ahí a tu Madre”. También en la India la Madre es, como siempre ha sido, la puerta más segura, el ascensor más rápido, para llegar al Cielo, a nuestra salvación: a Jesús.

Lo que está en letra cursiva es del periodista Fernado Paz, y lo que está en letra normal es nuestro.

La figura de María se alza desde la penumbra, levitando sobre nuestro planeta. Bajo ella, una gigantesca serpiente resbala sinuosa sobre un globo terráqueo envuelto en sombras. Abriendo las mandíbulas, muestra unos agudos dientes chorreantes de ponzoña; sus ojos, codiciosos, permanecen fijos sobre Europa, a la que parece presa a devorar.

Ésta es sólo una de las imágenes, cargada de contenido, que se suceden en estas apariciones.

En la India, en el también meridional estado de Tamil Nadu, existe un santuario al que acuden los escasos cristianos de la región. Este santuario, auténtica arca de salvación como enseguida veremos, está situado en la localidad costera de Vailankanni, que hasta hace unos años contaba con unos cinco mil habitantes. Vailankanni resultó arrasada en diciembre de 2004, a causa del tsunami que, con epicentro en Indonesia, se expandió por todo el océano índico.

Curiosamente, cuando la gigantesca ola se abatió sobre dicha población, dos mil personas estaban celebrando una misa en la basílica del santuario. Toda la localidad sufrió la inundación...., pero mientras las olas se remansaban junto a las puertas del santuario sin penetrar en él, al otro lado del recinto sagrado, “extramuros”, como dice Fernando Paz, miles de personas perecieron ahogadas.

Este es sólo uno de los muchos milagros que han tenido lugar aquí desde que María se apareciese en el siglo XVI.

El hecho nos recuerda, salvando la distancia, con el diluvio universal que dice la Biblia, donde sólo se salvaron los que estaban dentro del Arca de Noé, símbolo de la Iglesia e imagen de María.

Cientos de curaciones se producen cada año y de hecho son asumidas con tanta naturalidad por la población que hasta allí se llegan en gran número hindúes, musulmanes...etc... En un lugar donde el infanticidio es una horrible práctica habitual, el santuario mariano ha abierto dos orfanatos que sumar a los más de ochocientos que dependen de la Iglesia Católica en la India.

BUTAN, CRISTIANO

Pero también en estos días se están produciendo noticias sorprendentes, apariciones en Darjeeling, conocidas con el “milagro de la sonada”

Mary, una joven procedente de Kerala, convertida al catolicismo desde el Islam -con todo lo que eso de peligroso significa-, viene sufriendo desde el pasado 20 de noviembre fenómenos de locuciones marianas acompañados de sangre en las paredes, junto a los crucifijos e imágenes –una representación en gran tamaño de la Virgen permaneció llorando lágrimas de sangre durante cuatro días-, sangre que se produce hasta en las propias manos de Mary.

El Señor lo dejó bien claro en el Evangelio: “Os lo aseguro, si éstos callan, hablarán (gritarán) las piedras” (Lc. 19, 30). Ante la gran apostasía de muchos, y el silencio de  otros, que sea por incredulidad, miedo o respeto humano, no están alertando a la humanidad de lo que se nos avecina, las piedras sangran, es decir, Dios llama a la conversión del mundo –en un signo visible y palpable- para que hagamos oración y penitencia.

El dolor que padece la joven es atroz. Examinada por el obispo local, cuando se le limpió la sangre de las manos, no se encontró herida alguna en ellas.

Los mensajes de la Virgen insisten en el imprescindible arrepentimiento, la penitencia y la necesidad de conversión. Además, a través de Mary, la Virgen María ha explicitado su propósito de manifestarse en Bután, un reino budista de 700.000 habitantes con un 1% de católicos. Así como la promesa al obispo de “realizar cosas poderosas” en su diócesis, que incluye dicha región.

La cristianización de Bután sería, desde luego, una muestra de ese poder de la conversión mariana. Y llega en un momento oportuno: desde hace exactamente tres años, el país se ha comprometido a respetar la libertad religiosa, y la neutralidad estatal es un hecho fehaciente, pese a la larga tradición budista del país. Se han suprimido las trabas a la entrada de religiosos extranjeros y comienzan a proliferar las obras de caridad cristianas, acompañadas de un apostolado que ya es legalmente tolerado.

 

 

 


Publicado por mariamensajera @ 12:09  | Artículos
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