jueves, 10 de febrero de 2011

Santísima Virgen María, Madre de Jesús y Madre nuestra, humildemente postrados a tus pies y uniendo nuestras plegarias salidas de lo íntimo de nuestros corazones, a los coros de los ángeles y de los santos que cantan en el cielo tus glorias, te presentamos los sentimientos de nuestra veneración más profunda; te alabamos, bendecimos y glorificamos; y reconocidos amantes te damos infinitas gracias por los muchos y grandes beneficios que nos has colmado.

A tu Corazón maternal debe el Hotel La Pardina su fundación, origen y crecimiento; a tu protección y auxilio cuanto a gloria de tu divino Hijo y bien de las almas ha emprendido y alcanzado.  Tuyo, por tanto, todo tuyo es, Madre Santísima, nuestro trabajo, nuestra industria o nuestra vinculación a  esta sociedad, y en serlo fundamos nuestro consuelo y el mayor timbre de su gloria, y de ello queremos dar en este día público y solemne testimonio.

Delante, pues de tu divino Hijo, nuestro Dios y Señor, y poniendo por testigos e intercesores ante Ti a los santos de la capilla, a saber: a tu santísimo esposo y patrono San José, a San Juan Bautista, a Santiago Apóstol, a nuestro padre San Ignacio de Loyola, a nuestro hermano San Francisco de Asís, a San Ramón Nonato, a San Pío de Pietrelcina, y a los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, te pedimos que aceptes el ofrecimiento irrevocablemente y por completo de este complejo hotelero, te lo entregamos y lo consagramos a tu Corazón Inmaculado.

Dígnate, clementísima Reina de los cielos y de la tierra, dirigir propicia los ojos desde tu trono a esta sociedad que dirige el hotel la Pardina, y acepta bondadosa el suave holocausto de su perpetua consagración. No le niegues tu protección poderosa: en sus empresas ayúdala, en sus trabajos fortalécela, de sus enemigos consuélala: y a todos nosotros hijos suyos, aunque indignos, concédenos la gracia de que vivamos fielmente según tu Corazón y el de tu Hijo Jesús, en estos mismos Corazones expiremos, y por ellos merezcamos la gloria celestial.

Amén.


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